|
Apenas una hora antes de que fuera subastada con una base de u$s 150.000, agentes de la oficina de Interpol en Buenos Aires recuperaron y pusieron bajo resguardo judicial una curiosa obra del artista Antonio Berni que habría sido hace 24 años. En rigor, se trata no de una, sino de dos pinturas, que ocupan el anverso y el reverso de un mismo lienzo: “El Desnudo de Nicole” (óleo pintado en París en 1928) y “ La Dama de la Rosa ”, un trabajo de Berni que data de tres décadas después. La obra está montada en una original máquina-plataforma que hace girar el conjunto, con eje en la diagonal del rectángulo que forma el marco, de manera que una y otra pintura puedan ser vistas sucesivamente al derecho, informó el diario La Nación.
Consultado sobre el caso, Manuel Ramón, uno de los propietarios de la Galería Arroyo, donde se iba a realizar la subasta, explicó al mismo medio que la firma que dirige junto a Augusto Mengelle había tomado todas las previsiones posibles, y por los medios usualmente disponibles, para constatar el origen legal de la obra. De hecho, “El Desnudo de Nicole” y “ La Dama de la Rosa ” no figuran entre las casi 2000 piezas robadas que integran la base de datos de búsqueda de obras de arte de Interpol.
“En una casa de subastas la publicidad de los actos es permanente —explicó Ramón—. Durante trece días las pinturas, con fotografías, información y precio de base, estuvieron publicadas en el catálogo de la subasta. La foto pudo verse en el aviso a página entera que la Galería Arroyo publicó en La Nación y también, en ediciones de otros diarios… La casa hizo las averiguaciones correspondientes, en la base de Interpol (la obra de Berni) no estaba publicada, y no había ningún elemento que nos permitiera suponer que podía tener un problema”.
“En el 99 % de los casos las obras sustraídas reaparecen muchos años después de haber sido robadas, y nunca las tienen los mismos sujetos que las robaron —explicó el Subcomisario Marcelo El Haibe, responsable del área de Protección del Patrimonio Cultural de Interpol Buenos Aires—. Pocas veces están en manos de reducidores”. Según el policía, la mayor parte de las veces las obras sustraídas aparecen en poder de personas que las han comprado de buena fe, después de que haber pasado por varias manos. “De ahí que sea inhabitual que en estos casos haya detenciones”, explicó.

Del.icio.us
Meneame
